sábado, 22 de diciembre de 2007

Fantasía con...

...y mientras, la protagonista a cuatro patas de cara al sofá a la vez que él pasaba su lengua por sus nalgas bordeandosu sexo.
La escena de la película no dejó de asombrar a los dos. No lo exteriorizaban, pero él sabía que ella se había sorprendido; y ella, que el chico que estaba tumbado a su lado en la cama también.
La escena proseguía con un gran erotismo.
- Uf! La cosa está que arde...-dice él
-Jajaja, un poco, pero los chicos siempre lo exagerais, que teneis una mente demasiado verde-responde ella bromeando
El corazón de ambos empezó a latir algo más deprisa; y llegó un momento en que él, con cierta timidez, cogió la mano de ella para acariciarla.
Una mirada se cruzó entre los dos, cosa que dió pié a que nuestro amigo se decidiera a besarla en los labios sin estar muy convencido de lo que hacía. Ése fué el pistoletazo. Ella puso una mano en su cuello y la otra en su mejilla, lo atrajo hacia sí violentamente y le propinó un beso con frenesí.
Los dos unidos por la boca movían sus rostros al compás de la lascivia.
Al saber que su acompañante está sorprendido, ella decide tomar el mando; lo empuja para esrarlo sobre la cama y vuelve a besarle con rabia, mientras empieza a despojarle de la ropa. Fuera el jersey y la camiseta, su boca empieza a recorrer su cuello para pasar luego al pecho; sus manos se recrean en la entrepierna para notar cómo de duro está el bulto de su acompañante. Eso la pone más frenéetica aún y empieza a despojarle de sus pantalones. Él en calzoncillos, con el bulto de su sexo dándosea conocer, sigue aún asombrado.
La avaricia se apodera de ella, acaricia el bulto, lo lame y lo besa por encima de la tela de la ropa interior; pero está ansiosa. Rápida, le quita los boxer para poder tener delante suyo el falo de su amigo: tieso, duro, pidiendo guerra. Y ella lo besa, lo besa dulcemente para luego introducíreslo suavemente en su boca. El gemido del chico es intenso, pero un susurro. Mientras ella trabaja con la boca, él no para de suspirar, de mirar al techo,de sentirse en el mismo paraíso. Ella no quiere que goce tanto y aumenta su velocidad, las respiraciones del chico se hacen más seguidas y entrecortadas.
-Es...Espera, para...
Pero ella hace caso omiso y continúa hasta que su acompañante se corre dentro de su boca.
-Dios!-suelta él-Que yo no quería...
-No te preocupes, cariño, es lo que yo sí quería, quería el fruto de tu placer dentro mío.
Ya lo proseguiré, si hay ganas, si hay huevos, si hay cerebro...

1 comentario:

Bettie dijo...

Vaya tela... época de relatos eróticos?


juuuuuuuuuuER!
jajaja



muchos y eróticos besos